Cocina blanca con isla en un hogar con interiores conectados
20 / 09 / 2021
Este piso de 150 metros cuadrados, ubicado en la primera planta de un bloque de viviendas construido en los años 60, presentaba una compartimentación excesiva que lo hacía incómodo y angosto. Sus nuevos propietarios, una pareja con tres hijos, decidieron afrontar una profunda rehabilitación interior para transformarlo en un hogar abierto y confortable.
Rehabilitar para crear espacios más amplios, cómodos y acogedores
La pareja confió el proyecto de reforma al estudio de arquitectura 2es+, que tomó una decisión clave para reorganizar las estancias: eliminar el viejo distribuidor. Esto posibilitó la creación de una gran zona de día en forma de T, contorneada y realzada por panelados en blanco. Se trata de un espacio amplio, diáfano y luminoso, que recorre la planta longitudinalmente y es compartido, de manera abierta, por la cocina, el comedor, el salón y una sala de televisión.
Los arquitectos también plantearon un original juego de ventanas interiores, abriendo huecos dotados de paneles correderos en los paramentos, para permitir a los usuarios conectar las zonas privadas con las comunes si lo desean. Las líneas minimalistas de la arquitectura se refuerzan con un interiorismo marcado por el predominio del color blanco, que potencia la abundante luz natural que recibe el piso. Como contrapunto destacan las notas cálidas proporcionadas por la madera y el pavimento del suelo, que se extiende por toda la planta para aportar dimensión y armonía a los distintos ambientes. La iluminación artificial se resuelve con un perfil LED blanco empotrado a techo, que recorre el perímetro de la vivienda. El conjunto resulta etéreo, sereno y, al mismo tiempo, hogareño y acogedor.
El comedor ocupa el centro de la zona de día, equipado con un conjunto de mesa y bancos en blanco y madera diseñado por el estudio de arquitectura. Justo a continuación, frente a un ventanal, se dispone el salón con sofá japonés, mecedora y mesita auxiliar. En el extremo opuesto a la cocina se ubica sala de televisión, pensada para que los usuarios disfruten de una película desde sus amplios sofás.
Las líneas de estilo que definen las zonas públicas se trasladan también a las privadas, donde el predominio del blanco se matiza con la presencia del pavimento y notas puntuales en madera. Todas las habitaciones cuentan con armarios realizados en tablero MDF lacado en blanco, y se decoran con pinturas en acuarela de la artista Gemma Corrales, que aportan una nota de color única y personal. En los baños, el pavimento que cubre el suelo se extiende sobre las paredes, conformando un marco homogéneo que ofrece un interesante contraste con las piezas blancas.
Cocina abierta para disfrutar en compañía
La cocina se sitúa muy próxima al comedor, para facilitar el servicio y la retirada de cubiertos. Su planificación en paralelo, combinando isla y columnas, minimiza los recorridos necesarios a la hora de elaborar un plato, y también favorece que varias personas compartan espacio o tareas sin molestarse. Para el mobiliario se ha optado por un diseño minimalista de Santos, con líneas puras, frentes lisos sin tirador y acabado en color blanco. Por sus características, los muebles se fusionan de manera natural con la arquitectura y el interiorismo de la vivienda. Esto se aprecia especialmente en la composición de armarios columna, que visualmente se transforma en un tabique panelado más de la casa.
El lineal de columnas integra un frigorífico, un congelador y un mueble escamoteable, que destaca tanto por su versatilidad como por su gran capacidad para guardar menaje y alimentos. Este armario cuenta con frentes que se ocultan temporalmente en los laterales, lo que facilita la visualización y el acceso a todo el espacio interior. En su parte alta, el mueble escamoteable incorpora estantes con iluminación LED trasera y, en la baja, un cajonero y una vinoteca. Su zona central acoge un área de trabajo auxiliar que, al estar dotada de encimera, perfil de iluminación y tomas de corriente, resulta ideal como zona de desayunos, o bien para utilizar pequeños electrodomésticos sin cambiarlos de lugar.
En paralelo a la composición de columnas se dispone el corazón de la cocina: una escultural isla blanca que reúne las zonas de fregado, preparación y cocción. Este mueble cuenta, en su cara interior, con un portafregadero con cubos de reciclaje, un lavavajillas, un portahorno y un módulo portaplaca con cajones de extracción total y gran capacidad. La extracción de humos se soluciona con una discreta campana a techo. La encimera blanca, aparte de dar forma al fregadero, se extiende por los costados de la isla, ayudando a generar un bloque estéticamente compacto y uniforme. También se prolonga hacia su cara exterior, conformando una barra que, complementada con taburetes, resulta muy cómoda para disfrutar de un desayuno o comida rápida.
LA VIVIENDA
Tipología: Piso
Ubicación: Santiago de Compostela (A Coruña)
Superficie: 150 m²
Arquitectura: Álvaro Marín Durán y Alfonso Castro Lorenzo (2es+)
Interiorismo: María Teresa Ropero García y Covadonga Marín Durán
Fotografía: Héctor Santos-Díez
LA COCINA
Distribuidor Santos: Santiago Interiores
Mobiliario Santos: KARMEL Blanco Seda Mate
Distribución: En paralelo con isla
Encimera: Krion K-Life Snow White
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